NO HAY IDEOLOGÍAS PARA LA OLIGARQUÍA

NO HAY IDEOLOGÍAS PARA LA OLIGARQUÍA 1. Cuando nos acercamos por primera vez a las bases ideológicas que impulsan las estrategias corporativas de las últimas décadas es frecuente que nos vayamos sorprendiendo por encontrarnos con estrategias o ideologías sensiblemente diferentes, en apariencia contradictorias, soportando las estrategias socioculturales de las élites corporativas occidentales. 2. Es frecuente que, quienes avanzan en el análisis dando por supuesto que las ideologías de manipulación y control corporativo son, por supuesto, conservadoras, se vean sorprendidos por encontrarse con claras complicidades en movimientos de izquierda. Al revés, los conservadores que acusan a estos movimientos corporativos como “de izquierda”, enseguida se encuentran con personas, grupos y movimientos de derecha o de extrema derecha obsesivamente implicados en el sometimiento a las estrategias de la élite corporativa. Las estrategias neonazis del posmodernismo corporativo han sido impulsadas a la vez por neoliberales de derecha y por lo que algunos denominan izquierda “woke” o marxismo cultural. Porque cualquier ideología que influya sobre un número suficiente de personas es útil para las estrategias corporativas. 3. Más allá de los términos habituales de izquierda y derecha, podemos encontrar grupos o movimientos sociales al servicio de las estrategias oligárquicas en prácticamente todo tipo de ideologías. Liberales, socialdemócratas, neoliberales, fascistas, marxistas o anarquistas. 4. La cuestión clave a entender es que las ideologías, por definición, están definidas como grandes referentes destinados a amplios sectores de la población. Y esto es precisamente lo que la élite corporativa no es. Las grandes corporaciones tienen objetivos estratégicos de apropiación de recursos y de manipulación y control de los ciudadanos. Para ellos las ideologías son un instrumento de control de unos u otros grupos de personas. En este sentido decimos que “no hay ideologías para la oligarquía”. 5. Desde esta perspectiva, es fácil entender que todas las ideologías son manipulables, a través de incentivos, amenazas, infiltración o condicionamientos externos. Y todas, o prácticamente todas, han sido de hecho manipuladas durante las últimas décadas. 6. Esto no significa que las ideologías no sean necesarias. Lo son y también pueden articularse a través de movimientos de base ciudadana y no manipulados por las élites. 7. Por supuesto, podemos también realizar un trabajo terminológico para clarificar esta cuestión. Porque, en realidad, movimientos sociales que, autocalificándose como izquierda, derecha o centro, se dejan manipular poniéndose al servicio de intereses corporativos claramente contradictorios con los intereses de los ciudadanos, no son otra cosa que movimientos corporativos de inspiración neofascista o neonazi. Éste es un documento elaborado por EKAI Center dentro del Proyecto GOGOZ, siguiendo la metodología de consenso HURBIL. Gracias por tu interés. Sigue con nosotros. PDF:
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